La garantía de cincuenta años de Lunburg
Una postura filosófica sobre la permanencia
Rechazamos el acuerdo tácito de la industria según el cual los objetos deben fallar, las temporadas deben dictar su relevancia y los vertederos son un coste aceptable del comercio.
Esta garantía es la prueba tangible de otra convicción: que la sostenibilidad significa construir algo permanente, que el cuidado sustituye al consumo y que la forma más auténtica de responsabilidad es crear un objeto digno de ser heredado.
La integridad de la obra
Fiabilidad de los materiales
Empleamos herrajes concebidos para industrias críticas, no para la moda. Desde cremalleras especificadas según estándares militares hasta acero inoxidable 316L de grado marino, cada componente se elige para que ningún fallo mecánico limite sus movimientos. Si un componente falla, lo sustituiremos.
Resistencia estructural
Nuestra técnica Rempliage, el acabado de cantos plegados a mano, está diseñada para prevenir los fallos. No obstante, si la integridad de nuestro trabajo se viera comprometida:
Costuras: las uniones principales están reforzadas internamente. En el caso excepcional de que una costura estructural se deshaga, la restauraremos.
Cantos: utilizamos cantos plegados, no pintura, para evitar desprendimientos. Si un canto se abre, lo reconstruiremos.
La filosofía de la restauración
Nuestra primera intención es siempre reparar, nunca sustituir. Una sustitución borra la historia de su pátina; una restauración la honra. Preservamos la pátina y la forma única que su pieza ha adquirido a lo largo del camino.
Nuestra primera intención es siempre reparar, nunca sustituir.

Un cuidado compartido
Nuestra relación con usted evoluciona con el tiempo.
Del primer al quinto año (la confianza) Cubrimos todos los gastos de envío de los servicios de garantía aprobados. Es nuestra manera de garantizar que la obra salió del taller exactamente como estaba previsto.
Del sexto al quincuagésimo año (la colaboración) Para sostener esta promesa de medio siglo, adoptamos un modelo de cuidado compartido. Le pedimos que asuma los gastos de transporte de ida y vuelta a nuestro taller. A cambio, aportamos la mano de obra y los materiales necesarios para restaurar su pieza íntegramente a nuestro cargo.
Las señales de vida
Distinguimos entre un fallo estructural y las huellas honestas del viaje. Las siguientes son señales de una vida bien vivida:
Pátina y suavización El oscurecimiento de la piel y la relajación de la estructura son intencionados. Demuestran que la piel es natural y de la máxima calidad.
Interacción con el entorno Roces del uso diario o daños por falta de cuidado: humedad extrema, derrames de productos químicos o sobrecarga.
Intervenciones no autorizadas Las restauraciones o modificaciones realizadas por terceros anulan esta garantía, ya que no podemos seguir garantizando la integridad estructural de la pieza.
La naturaleza de nuestros materiales
Sobre el envejecimiento natural Utilizamos piel de curtición vegetal, sin sellar para que respire. No es estática: evoluciona. La luz solar intensificará su tono y el uso la adaptará a su manera de sujetarla. No son defectos, sino las características de un material orgánico que responde a su recorrido.
Sobre la resistencia al agua Nuestra piel está protegida desde dentro por aceites naturales, no por recubrimientos sintéticos que acaban agrietándose. Para mantener esta resistencia, recomendamos acondicionarla cada uno o dos años con productos aprobados por Lunburg.
Sobre la transferencia de tinte (la señal de autenticidad) Fijar por completo el color exige sellar la piel con plástico sintético, anulando su transpirabilidad y su calidez táctil. Nos negamos a hacerlo.
Como nuestra piel es natural y no está sellada, en condiciones excepcionales de humedad elevada y fricción puede producirse una ligera transferencia de color. Es la contrapartida de evitar selladores artificiales. Para reducirla, tratamos las zonas de mayor fricción, como las correas de hombro, con un acabado ligero y transpirable que protege mejor su ropa sin comprometer el carácter de la piel.
Un bien que se transmite
La garantía de cincuenta años de Lunburg acompaña al objeto, no solo a quien lo custodia.
Sin embargo, para proteger la procedencia de la pieza, solo es válida si va acompañada del certificado de garantía original. Esto asegura que nuestra promesa quede reservada a encargos Lunburg auténticos con una historia verificada.
Preguntas habituales sobre la garantía de cincuenta años
Puede solicitar un servicio de garantía desde cualquier país. Contacte con nuestro equipo de atención al cliente en concierge@lunburg.com y aporte su certificado de garantía o su entrada en el registro digital; organizaremos el proceso a distancia. La pieza sí debe regresar a nuestro taller de Fez para su inspección y restauración, ya que solo nuestros maestros artesanos pueden garantizar la integridad del trabajo. Durante los primeros cinco años cubrimos todos los gastos de envío en todo el mundo. A partir del sexto año, dentro del modelo de cuidado compartido, usted asume el transporte de ida y vuelta al taller.
Los fallos estructurales y el desgaste natural son distintos. Una costura que se deshace, un canto que se abre o una cremallera que falla son nuestra responsabilidad durante cincuenta años. Que la piel adelgace en una zona de mucha fricción tras años de uso intenso no es un fallo. Es física. Incluso la roca y el acero se desgastan con la fricción continuada; ningún material orgánico queda exento. Prevenimos el desgaste prematuro mediante puntos de tensión reforzados y apoyos antirrayaduras. La evolución superficial debida al uso queda fuera de la garantía.
Entendemos que la vida no se detiene por la logística. Si afronta una emergencia real en el extranjero, una medida temporal menor y no invasiva no anulará automáticamente su garantía. Solo le pedimos que contacte con nuestro equipo de atención al cliente en concierge@lunburg.com en cuanto las circunstancias lo permitan y que devuelva la pieza a nuestro taller de Fez para una restauración adecuada. Lo que anula la garantía es un trabajo continuado o estructural realizado por terceros sin nuestro conocimiento. Una emergencia no es descuido. Valoramos cada situación individualmente.









